Arbol Genealógico Vega

Felipe Vega Remil - 08 de Octubre de 1901 - 31 de Enero de 1980

Padre
Juan Felipe Vega Manso
Madre
Maria Reimil Dios
Estado Civil
casado
Con
Catalina Balzarini Perasso
Nacionalidad
Argentino
Nacimiento:
Martes 08 - Octubre 1901 a las 11 horas.
Partida de Nacimiento. Número mil setecientos setenta y tres. En la Capital de la República a nueve de octubre de mil novecientos uno ante mí Jefe de la Sétima Sección del Registro Juan Felipe Vega de treinta y un años casado, español, domiciliado San Juan mil cuatrocientos cincuenta y dos, hijo de Juan Vega y de Ladislada Manso declara que el ocho del corriente a las once de la mañana, nació el varón Felipe en su domicilio, a quien su; hijo legítimo de él y de María Reimil, de treinta años, español, hijo de Pedro Reimil y de Antonia Dios. Leída el acta la firmaron conmigo el declarante y los testigos Antonio Otero de treinta y dos años, casado y Ramón Nieto, de treinta años, casado domiciliados San Juan mil doscientos sesenta y dos.
Lugar
Buenos Aires. Av. San Juan mil doscientos sesenta y dos.
Defuncion
29 de Abril de 1980 a las 13.45 hs en Hospital Militar Central. Paro Respiratorio no Traumatico. Ultimo domicilio Ciudad de la Paz 802. 5piso. Bs.as.
Profesion
Radiotelegrafista en su juventud. Gerente de Personal del FF.CC San Martín en su edad madura. Proveedor de repuestos en su vejez.
Hijos/as
Oscar Vega Balzarini y Hector Felipe

Firma de Felipe Vega Reimil a los 18 años en 1919

 
 
La Familia de Felipe Vega Reimil
 
1950 - Bodas de Plata de Felipe y Catalina. Izquierda Hector Vega. Derecha Oscar Vega. Abajo: Catalina, su nuera "Nine" y su hijo Hector Felipe y Felipe Vega Reimil
1958. Abajo: Felipe y sus Descendientes. de Izquierda a derecha: Hector Vega, Oscar Vega (hijos), Felipe. Abajo: "Nine" Mendoza, esposa de Hector, Catalina (esposa de Felipe), Lilian Ossorio (esposa de Oscar). Niños: Hector Felipe (primer nieto); Gustavo Vega (ambos hijos de Hector) y Liliana Vega (hija de Oscar). Falta el ultimo nieto: Alejandro Vega (nacido en 1959).
1961 - Felipe Vega y Catalina Balzarini y todos sus nietos. en brazos de Felipe Alejandro Vega Ossorio
Cena de los Vega Balzarini: Empezando por la Izquierda hacia el fondo: Marido y Nora (sobrina de Felipe), Gustavo y hector Felipe Vega (nietos, hijos de Hector), Felipe, Catalina, "Nine" (nuera); Nelida Balzarini (cuñada), los restantes no se ven; desde aatras hacia adelante rama derecha: 4 no identificados, Luisa Balzaini (cuñada); Celia Balzarini (cuñada); Oscar Vega (hijo), Lilian Ossorio (esposa de Oscar), Hector Vega (hijo) y Sobrino y su esposa.
Felipe Vega (segundo de la izquierda y sus hermanos y cuñados). Primero: esposo de Juanita balzarini, tercero: Alfredo Vega; cuarto: Rodolfo Vega. Ultima: Maria Vega Reimil. Izquierda de adelante para atras: Juana Balzarini; Catalina Balzarini; esposa de Alfredo y Esposa de Rodolfo
 
Biografia de Felipe Vega Reimil 1901 - 1980

Biografía por el nieto Alejandro Enrique Oscar Vega Ossorio

Hombre alto (1,77 m), flaco, de ojos marrones verdosos, de un gran empuje y con gran capacidad de trabajo. Se retiro en el año 1949 de los Ferrocarriles, tras 30 años de trabajo desde 1919, aprovechando una retiro voluntario que impuso el Presidente Peron, cuando nacionalizo los ferrocarriles.

Nacionalizacion por demas escandalosa por la que se pagaron cientos de millones de pesos de aquella epoca, para algo que iba a ingresar automaticamente a las arcas del estado sin pagar un centavo, porque finalizaba la concesion que habian tenido los ingleses.

Mi abuelo era de extraccion fuertemente socialista. Incluso en su juventud, habia sido activo militante del Partido Socialista de Juan Bautista Justo. Antiperonista acerrimo, al nacionalizarse el ferrocarril opto por retirarse a pesar del alto cargo que tenia como jefe de Personal.

Al jubilarse, opto por seguir trabajando y se dedico a la venta de repuestos a los talleres automotores, como intermediario entre las casas de repuesto de la Avenida Warnes de Buenos Aires y los mismos. Esta actividad la sostuvo hasta la avanzada edad de 75 años en la que se retiro definitivamente, para morir tan solo 3 años y medio despues.

Tenia un caracter duro, extremadamente responsable y, al igual que todos los Vega que conoci de una palabra inquebrantable, que si era dada se cumplia como moneda de pago.

Tenia una especial preferencia por uno de su cuatro nietos, el menor, Alejandro Enrique Oscar Vega, al cual consentia, sin malcriar y con el cual gastaba largas horas de juego e incluso al cual le prestaba, cosas personales que ni a los adultos daba, como su Radio 7 Mares de Zenith, que era a principios de los 60 era un chiche de la tecnologia de aquel entonces.

Tenia una gran pasion por la politica y una memoria extraordinaria para recordar detalles de la historia argentina.

Una facilidad de calculo que sorprendia hasta el mas pintado, realizando operaciones complejas de calculo literalmente "en el aire" sin ayuda de calculadoras electronicas (que no existieron sino hasta mediados de los años 70) ni de Reglas de Calculo, que usaban los ingenieros.

Tuvo un gran amor por mi abuela paterna, Catalina Balzarini Perasso, con la cual cumplieron mas de 50 años de matrimonio. Ella murio 2 años antes que el, el 31 de enero de 1978. el murio en el año 1980.

Fue internado unos 20 dias antes y decidio esperar hasta alcanzar el mismo dia. Segun sus propias palabras "para estar junto con Lina". Y asi fue, a pesar del desvastador cancer hepatico que se le habia desatado y de tanto sufrimiento, logro soportar hasta ese dia y murio 2 dias despues el 31 de enero en paz.

Toda su vida habia sido fuertemente anticlerical, sin embargo, el dia anterior a su muerte pidio la presencia de un sacerdote en su lecho de muerte y se confeso. Tenia ese tipo de contradicciones. O bien, la cercania de la muerte, hace que uno perciba ideas y sensaciones que giran el curso de los acontecimientos y nuestras creencias al respecto.

Muerte de Felipe Vega Reimil. Reflexiones del hijo Oscar Vega Balzarini (1932-1985)

El Señor Villalba (Suboficial Mayor Retirado del ejercito), un empleado mío en el año 1981, me contó que su bisabuela murió en el año 1947 a los 114 años de edad. Sin embargo conservaba tal lucidez que contaba episodios vividos durante la guerra del Paraguay, como aquel que presenció mientras se desempeñaba como enfermera: presenció cuando a su hermano soldado, lo decapitaban de un machetazo. ¡Su reacción fue correr a juntar la cabeza con el tronco!

Hasta el último día de su vida efectuó la consabida caminata para visitar a sus hijos. Pero ese día se perdió. No obstante, prontamente fue encontrada por la policía reintegrándola a su hogar. Después de almorzar le dijo a su hija que se despedía porque ella "se iba a ir".

Vinieron los demás hijos y de todos se despidió recomendándoles que se llevasen bien entre ellos y que fuesen buenos. Se retiró a dormir la siesta, completamente serena, aún ante el desconcierto y desconsuelo de los familiares. Nunca más despertó.

Este episodio me hace pensar si los seres humanos, sobre todo los de avanzada edad, presienten el fin de sus vidas. No ya vagamente sino en forma precisa.

No pude estar cerca de mi madre en sus últimos momentos, tampoco al lado de mi padre aunque a este último lo acompañé hasta pocas horas antes de que expirase. Y es precisamente de esas horas anteriores en que lo acompañaba junto a su cama en que tengo este recuerdo que me viene siempre a la memoria tratando de comprenderlo cabalmente.

Mi padre se iba debilitando cada vez más por una violenta deshidratación que se había sumado a la marca diagnosticada enfermedad que lo consumió en pocos días. Diría que nunca se quejó aunque indudablemente sufría mucho. En esa oportunidad, era el atardecer, se había quedado dormido.

Yo estaba sentado mirando hacia la calle L. M Campos desde la ventana del 3er piso del Hospital Militar Central. De pronto sentí que me miraban. Eran los ojos de mi padre quien me observaba con una mirada fija y expresiva seguramente de largo tiempo. No dijo absolutamente nada.

A mis preguntas respondió que no necesitaba nada. Vuelto a mi asiento ante su silencio, volví a sorprender su mirada sobre mí en alguna otra oportunidad. Ella expresaba todo pero fundamentalmente creo que me acariciaba.

Durante mucho tiempo busqué interpretarla. Reconocerla, porque yo ya había visto esa mirada. La recordé en un casi "ser humano", nuestro querido perro ovejero alemán Turpín.

Él nos miraba, con la cabeza a lo largo y entre sus manos, mientras nosotros leíamos o escuchábamos música sin molestarnos, sabiendo que ese lugarcito cerca de nosotros era "su lugar", su reino de placer por la compañía que le ofrecíamos.

Su mirada era lánguida envuelta de ternura, de agradecimiento, de somnolientas imágenes que recreaba posando su mirada sobre nosotros. Era profunda directamente hacia la profundidad de nuestros ojos y ella transmitía todo su amor, su alegría y su tristeza simultáneamente sin que se le moviera ni siquiera un músculo de sus párpados.

No me queda duda que mi padre me miraba igual. Entre mi imagen que él observaba y sus ojos, en esos instantes desfilaban, así lo creo, todos los recuerdos de su vida de la que en esos momentos conscientemente se estaba despidiendo. Mientras grababa mi figura para que no se le olvidase en el "largo viaje".

Anecdotas de Felipe Vega Balzarini

 

Felipe Vega Reimil fue un hombre muy serio y al mismo tiempo muy alegre, le gustaba hacer bromas pesadas y, tambien le gustaba contar estas anecdotas de su vida, cuando sus hijos y nietos lo requerian

Anecdota de su Militancia Politica en el Socialismo y de la Corrupcion Electoral Existente (este escrito pertenece a Oscar Vega Balzarini, el hijo)

Allá por lo años 1920 mi padre, como la mayoría de sus hermanos, era socialista (sin duda esa ideología política expresaba el pensamiento de mi abuelo paterno, Juan Felipe Vega Manso.

Este era nacido en Salamanca, provincia que se encontraba dentro de la zona de mayor difusión, a finales del siglo XIX, del socialismo español).

Llegó entonces el día de elecciones nacionales, y fue cuando toma conocimiento, a través de lo dicho por un amigo, que el Comité Radical cercano a su domicilio en el barrio de Caballito estaba comprando los votos de los ciudadanos para que estos al emitirlo lo hicieran por los candidatos de aquel partido.

Por veinte pesos moneda nacional el ciudadano recibía un sobre blanco cerrado conteniendo la boleta radical. Con el mismo se trasladaba al lugar de emisión del voto donde presentaba su libreta de enrolamiento (hoy documento único de identidad).

El presidente de la mesa le entregaba el sobre para que dentro del cuarto oscuro lo llenara con la boleta del partido por el cual deseaba votar, lo cerrara y luego lo llevara a la mesa donde el presidente lo firmaba y lo devolvía al votante para introducirlo en la urna.

El ciudadano debía, en el cuarto oscuro, guardarse el sobre que le entregara la mesa y depositar en la urna el sobre que el habían entregado en el comité. Después cuando llevaba el sobre vacío y mostraba la libreta firmada recibía los veinte pesos. Con ese sobre continuaba la rueda asegurándose la votación a favor de los radicales.

Fue entonces cuando mi padre con sus amigos socialistas se decidieron a divertirse a costa de los radicales. Se presentaron a dicho comité, y retiraron los sobres respectivos. Después los abrieron empleando un lápiz y paciencia.

Reemplazaron la boleta radical por otra del partido socialista y concurrieron a votar siguiendo los pasos indicados por el Comité Radical. Volvieron a este último con las libretas firmadas y cobraron los veinte pesos. Pero a pesar de las esperanzas radicales en las urnas había menos votos para este partido que los esperados. También muchos menos pesos, que la muchachada socialista del barrio de caballito gastaba divertida festejando la travesura realizada.

Datos de una grabación de Felipe Vega, y transcripta por Oscar Vega. 12-enero-78

Felipe Vega - 1922
Felipe en Septiembre de 1923
Felipe Vega en 1958 (57 años)
Felipe Vega en 1977 - a los 76 años

 

Felipe Vega Reimil en 1902
Juan Felipe Vega Manso padre de Felipe
Felipe Vega a los 17 años en 1918
1920 Maria Reimil Dios, Juan Felipe Vega Manso (sentados). Arriba Hermanos Vega Reimil. Tecero desde la izquierda Felipe Vega Reimil
Felipe Vega a los 18 años en 1919
Felipe Vega en 1921
Su Vida Familiar por Alejandro Vega Ossorio

Luego de su casamiento, Felipe y Catalina consruyeron una casa en lo que actualmente es Villa del Parque, una zona residencial de la Ciudad de Buenos Aires, que en aquel entonces (1930) era una zona bastante descampada.

Alli se mudaron con su primogenito, Hector y, luego, en 1932 naceria su segundo hijo Oscar Vega Balzarini

Costearon la Carrera Militar de su hijo mayor, Hector y tuvieron la suerte que su hijo menor fuera becado en los 3 años del Colegio Militar. Una carrera que por aquel entonces era bastante costosa.

En aquella epoca tener un hijo militar era considerado un honor para la familia. En aquellos tiempos muy anteriores a la Dictadura Militar de1976 que deshonro a las Fuerzas Armadas con sus excesos y codicia, las Fuerzas Armadas eran consideradas un valuarte de la dignidad y el honor del pais.

Actualmente, en un pais que ha perdido todo correlato con sus instituciones y cuya educacion se ha desbaratado entre las manos de los politicos siempre coquetando con la corrupcion, la estulticia, el prevaricato y el desprecio por todo, se ha vuelto moneda comun en nuestra sociedad.

Felipe era un hombre dado a implementar nuevas tecnologias hogareñas. Fue de los primeros en tener heladera a barras de hielo, luego a kerozen y por ultimo las primeras heladeras electricas de marca Kelvinator que entraron al pais en 1949.

Tan buenas eran, que dicha heladera duro hasta 1985, año en que fue regalada por su nieto, no porque no funcionara, sino porque ya estaba vieja.

Tambien adquirio las primeras batidoras electricas, aspiradoras electricas y lustraenceradoras para aliviar el trabajop del ama de casa.

Era un hombre dado a realizar trabajos hogareños como pintar, podar el jardin y los frutales, etc.

Tenia un fondo muy grande, porque su casa de Arregui era "pulmon de manzana", esto significa 12 metros de frente por 50 metros de fondo.

Hicieron la tipica casa en "galeria", de esas a las que se les iba agregando habitaciones a medida que se construian.

Hasta un sotano tenia la casa donde albergaba sus vinos. Y por cierto aun recuerdo aquel vinito que guardo 50 años (tal era su constancia) para tomar en sus bodas de oro en 1975.

Fue un hombre que no era dado para nada al ocio y la molicie. Mas bien, todo el tiempo estaba en actividad y, pudiendo haberse quedado de brazos cruzados a los 50 años con su jubilacion ferroviaria, trabajo hasta los 75 años repartiendo repuestos.

Inculco a su nieto preferido Alejandro Vega, el gusto por los negocios, por vender. Tanto es asi, que le prestaba el frente de su casa, para que pusiera un hilo, desde donde colgaban revistas para vender.

Las mismas revistas de caricaturas que me regalaban mis padres semanalmente y todo tipo de chucherias que las "viejas del barrio" le compraban al niño, enternecidas.

Tambien juntaba los diarios que leia todas las mañanas, para que cuando pasara el botellero (aquel que compraba diarios viejos y botellas), el niño tuviera algunos pesos.

Siempre habia una lata de leche condensada para Alejandro en la heladera del abuelo. Siempre habia un billete de 5 pesos (que era algo asi como 3 dolares en aquella epoca). Trataba de darle todos los gustos pero sin malcriarlo.

Todas las mañanas antes de salir a vender repuestos, se sentaba en el comedor diario a tomar su tazon de cafe con leche con vainillas y a leer el Diario La Prensa.

A las 12 del mediodia en punto ya estaba de vuelta de su recorrida matinal para sentarse a al almuerzo que siempre era puntual... excepto por mi padre, Oscar Vega, quien siempre lo hacia rabiar cuando ibamos de visita los domingos.

Mi padre le llegaba tarde, a veces a proposito hasta una hora y media despues, porque no comprendia esta forma de ser rutinaria del abuelo Felipe. Despues del almuerzo, dormia su siesta de 40 minutos y salia nuevamente a vender repuestos hsta las 17 horas y, algunas veces me llevaba con el.

Tambien, en su años de vejez que son los que recuerdo, le gustaba mucho tomarse un cinzano con una picadita alrededor de las 19 horas, antes de la cena que siempre era a las 21 horas.

Me acuerdo tambien de las largas veladas de juegos de cartas entre el y mi abuela Catalina, que se volvian memorables cuando llegaba la hermana de la abuela, Luisa.

Entre los tres transformaban la casa en una especie de "garito", donde timbeaban a morir por moneditas, durante largas horas.

El abuelo tenia una memoria admirable con los numeros y las cartas. Retenia en la mente todas las cartas que se iban descartando y quien las habia descartado e, incluso, deducia constantemente que cartas tenia cada uno.

Y, mi abuela, tenia un manejo de los naipes que parecia un croupier de un casino... hacia todo tipo de piruetas con los mismos que resultaban sorprendentes.

Mis abuelos me dejaban participar de juegos de cartas con ellos y, "sorprendentemente" yo les ganaba siempre! Y yo estaba convencido de lo que ellos decian sobre mi supuesta "inteligencia desmedida"

Muchas veces iba de visita varios dias a lo del abuelo y, me quedaba a su cuidado cuando era un niño.

Recuerdo el dia que el hombre bajo en la luna, aquel 20 de julio de 1969, con casi 9 años, me habian dejado quedrme despierto hasta mas de las 2 de la mañana para ver aquel acontecimiento historico por la tv que transmitia en blanco y negro.

Tambien me acuerdo de los multiples agujeros que hacia con la pala en el jardin del fondo haciendo canales de aguapara "irrigar a las plantas" o para "combatir a las hormigas"... Cuantos desmanes me dejaba hacer el abuelo con sus cosas!

Eran los años 60, la epoca de los Generales Ongania, Levingston, Lanusse, del hippismo...

Una vez mi padre y mi abuelo discutieron y mi padre le echo en cara que no podia darme "tanto dinero" o malcriarme tanto, a lo cual Felipe le contesto:

- "Mire m´hijo esta es mi casa y aqui mando yo, si no le gusta, no venga. Ademas los padres estan para educar y los abuelos para malcriar y yo ya me he ganado con los años que tengo esa oportunidad".

Oscar, mi padre, no tuvo mas remedio que aceptar este concepto y, mi abuelo siguio dandome dinerillos, que me pasaba por debajo de la mesa o a escondidas.

Felipe era muy afecto, al igual que Catalina, a las reuniones familiares y a la jarana y sana diversion. Le gustaba mucho recibir gente en su casa y enfrascarse en charlas de politica, religion y sociedad.

Especialmente se daban muy amenas conversaciones donde se relataban anecdotas y se transmitia el saber popular y el generacional de la familia.

Catalina y Felipe eran una especie de "Base de Datos", que ofician de "nexo" entre las generaciones anteriores naciadas en el Siglo XIX y las del Siglo XXI (a traves mio :)

Catalina en especial, tenia una memoria prodigiosa para las fechas de nacimiento y las circunstancias particulares de como habian muerto cada uno. Todo dato que alguna vez ella hubiese oido, ella lo recordaba.

En la siguiente grabacion, Felipe habla de algunos de los familiares y del "coraje" para enfrentar problemas medicos

 

Tambien, les gustaba mucho cantar. Ninguno era buen cantante, mas bien diria todos eran "perros aullantes"; pero la cosa era divertirse en el grupo familiar, entonando canciones antiguas de españa e italia e, incluso tangos y folcklore.

Aqui adjunto unas muestras de esas canciones grabadas individualmente ya cuando eran ancianos de 75 y 77 años. Insisto, no tienen valor cantoral, sino valor historico familiar.

 

Al mismo tiempo era un hombre muy serio, con una palabra de hierro, de honor, que se cumplia a rajatablas y, que el mismo se encargaba de inclucar tanto en sus hijos como en sus nietos.

Era un hombre valeroso, se enfrentaba a cualquiera y no le tenia miedo a nada. Nunca le vi "arrugar" ante nadie ni conocido ni extraño.

Incluso ya anciano, lo vi enfrentarse con un hombre de unos 40 años que queria pegarle por un problema de transito con autos y el Viejo Felipe, se fue al frente no mas a enfrentarlo antes que yo pudiera detenerlo. Tal fue la sorpresa del individuo (que era bastante grandote), que arrugo ante el impetu y coraje del anciano.

Estos rasgos de "trabajar mucho, tener palabra de honor y ser valeroso", fueron una constante en todas las generaciones de los Vega.

Mi bisabuelo Juan Felipe, mi abuelo Felipe y mi padre Oscar, hicieron de estos rasgos pilares de sus personalidades. Nunca vi a a mi padre o a mi abuelo tener miedo ante nada. Mas bien, parecian tener un valor desmedido, lo que se llama unos cojones de acero.

Mi abuelo y mi padre, eran hombre que nunca decian una mala palabra y que tenian comportamientos corteses con las mujeres. De ambos es la frase "un hombre debe ser un caballero con las que son damas y con las que no lo son".

En esta grabacion se entiende perfectamente que es lo que queria decir al respecto: el decia que no se puede opinar de alguien si no se lo conoce, que solo se puede opinar de alguien conocido

Mi tio hector en cambio era bastante mas guaso y dado a decir palabrotas a diestra y siniestra, pero era muy simpatico y nos hacia reir a todos a carcajadas. Tenia la capacidad de decir cualquier brutalidad y siempre caer bien. Mi padre decia que yo me parecia al tio Hector.

Hacia 1964, Felipe, Catalina la tia Nine y el tio Hector, se fueron en un largo viaje a Europa que duro dos meses. A mis abuelos les gustaba mucho viajar. Siempre se iban de vacaciones a algun lado.

Demas esta decir que Felipe tenia un buen pasar con su Jubilacion de alto Jefe del ferrocarrill y su trabajo como vendedor de repuestos. Felipe nunca paso necesidades porque era muy pero muy trabajador.

Nadie que trabaje mucho y tenga dos dedos de frente puede pasarla mal.

El gran penar de mi abuelo Felipe, fue sobrevivir a mi abuela Catalina. Ella enfermo del corazon y desato un cuadro de arteriosclerosis en sus ultimos dos meses de vida en los cuales ya casi no reconocia a nadie.

Felipe la sobrevivio dos años y su unica ilusion era morirse pronto para reunirse con Catalina. Tal es asi que una de la veces que lo acompañe a visitar la tumba de la abuela, me dijo "esa tumba vacia al lado, seria perfecta para mi, para estar al lado de Lina". Es mas, dijo que queria morirse el mismo dia que ella.

Tan fuerte era su caracter, que estando internado, soporto dolores muy fuertes con estoicismo con tal de llegar al dia 28 (dia de la muerte de Lina) y asi lo hizo. El dia 28 de enero de 1980, dijo en la aparente mejoria que sobreviene antes de la muerte "ya esta, lo logre, ya me puedo morir en paz junto a Lina" Y asi fue, al dia siguiente 29 entro en coma, en horas de la madrugada y murio el 30 de enero de 1980.

Los dos años de soledad sin Lina para el fueron un martirio dificil de tragar. Tanto la queria!

Eso es tipico de esta rama de los Vega cuando aman a una mujer que les corresponde: la lealtad es sin limites.

 

Nota 1: Cabe aclarar que esa noche de Navidad de 1977, la abuela Catalina estaba internada y, en casa de mi padre (Oscar Vega Balzarini) se decididio festejar igual la Navidad para evitar que el viejo Felipe se deprimiera aun mas de lo que estaba. En esta ocasion fue cuando se hicieron gran parte de las grabaciones que aqui se pueden oir.

Nota 2: Estas grabaciones fueron fraccionadas 30 años despues por mi el nieto (Alejandro Vega) para poder separarlas en "capitulos" y, hacerlas mas amenas, eliminando tambien las secuencias de 1,5 segundos de silencio que habia en la grabaciones (secuencia de toma de aire del anciano al respirar).

Nota: Yo, Alejandro Enrique Oscar Vega Ossorio, de 47 años de edad, ultimo descendiente varon de esta rama de los Vega, estoy cerrando la historia de Felipe Vega Reimil. en este Arbol Generalogico, el dia Jueves 11 de Octubre de 2007 a las 16:45 horas, dando cumplimiento a la palabra empeñada de completar todas estas historias a mi padre, Oscar Vega Balzarini, pocos dias antes de su muerte el 28 de junio de 1985.

1977 Fiesta familiar: Felipe y Lina (sentados), Hector Vega (parado) junto a Liliana

1964 Felipe y Catalina Viaje a Europa
El Servicio Militar en la Marina de Guerra

Ingreso el 5 de setiembre de 1921 y egreso el 6 de marzo de 1922. En una serie de largas peripecias tratando de esquivar este compromiso. Cabe destacar que por aquella epoca la Marina de Guerra enrolaba 2 años.

La Fecha de Egreso figura en la Darsena Norte del Puerto de Buenos Aires y ambas fechas fueron sacadas de su Libreta de Enrolamiento. La intervencion de Politicos y Policias, logran que salga de alli. Figura tambien otra anaotacion que dice: Alta 6 de marzo de 1922 y Baja: Exceptuado el 22 mar 1922.

Anecdotas de su Vida en el Servicio Militar de la Marina de Guerra:

Primera: "De como quiso salvarse del Servicio Militar"

Segunda: "Un Calmante Sr. Idoneo"

Esta version escrita fue hecha por Oscar Vega Balzarini, basado en la historia original.

Estando ya trabajando para los Ferrocarriles, le llego el turno de la Conscripcion como era usual a los 21 años. El Trabajo era conservado mientras el recluta ingresaba a las filas por sorteo de la Conscripcion, de la cual intento zafar a traves de un abogado; pero salio mal y fue enrolado de todos modos. Estaba otra vez en Puerto Nuevo. Esta vez por culpa de la mala suerte! Número alto en el sorteo! Le toco Marina. Dos años por delante! En el patio la muchachada tomaba sus primeros contactos entre sí, mientras esperaban que alguien les indicara qué hacer.

- A mí me gustaría que me mandaran a un acorazado.

Catalina y Felipe. Foto de Casamiento en 1925
Luna de Miel Felipe y Catalina Balzarini Perazzo 1925
Casa de Felipe en Arregui y Campana. La calle de tierra es el año de 1930.
Felipe toma mate en la puerta de casa, en dias antes del nacimiento de su hijo Oscar Vega Balzarini (30 sep 1932). Arregui y Campana
Felipe y sus hijos Hector Vega y el menor Oscar Vega Balzarini - 1936. Atras se ve el tranvia.
Felipe, Catalina, Oscar Vega y Hector Vega 1937 - Vacaciones en Mendoza
1938. Entierro de Pedro Vega, hermano de Felipe
1945 - Vacaciones con el hijo Oscar en Mar del Plata
1946. Vacaciones en Mendoza con Catalina
al frente: Oscar Vega, Catalina Balzarini, Hector Vega y Felipe Vega. Linea de atras: Celia Balzarini, esposa y Jose Vega, atras de Felipe "Nine" esposa de Hector
1949 - Catalina y su nieto Hector Felipe, a derecha la madre "Nine" y el padre Hector Vega, el abuelo Felipe al fondo, Oscar Vega Balzarini (el tio de la criatura de 14 años) y la hermana menor de Catalina: Nelida
Bodas de Plata - 25 años de casados - 1950
Hacia 1960 Felipe con su nieta Liliana y el Perro "Oso" en el ultimo fondo de la Casa de Arregui
Felipe con sus nietos en 1963. Liliana y Alejandro Vega
1964 Felipe y Catalina de Vacaciones

- Tengo hambre! - decía otro.
- Y yo un sueño que me duermo parado.
- La fragata sería bárbara. A fin de año recorrés el mundo en el viaje de instrucción!
- Ja! Dos años sin ver a la familia…Ni a la novia…
- Que me importa. Sabés la fama que me voy a hacer en cada puerto! Y a vos qué te pasa, papirulo!
- …Y…yo extraño…

Él los escuchaba. Ya había pasado por esos preliminares cuando había ingresado a la Escuela de Radiotelegrafistas de la Armada. Esos "giles" soñaban con aventuras. Lo más probable sería que todos fueran a parar al Destacamento Naval de la Isla Martín García, y entonces sí que estarían fritos! Cuántos kilómetros de Buenos Aires? 50? 60? Y el Río en el medio! Cuántas veces vendrían a Buenos Aires en cada año? Dos? Tres?... Y tenían dos años por delante!

- Atención - gritó el Suboficial - formen tres filas enfrente mío. Pasó lista mientras un Oficial observaba la escena desde una decena de metros detrás de él. Después, el suboficial le presentó a éste a los nuevos "reclutas".
- Conscriptos…¡Buenos días! - dijo el Oficial y continuó - Aquellos conscriptos que sean estudiantes de medicina se colocan a mi derecha y le dan su nombre al Suboficial.

Comenzaron a salir uno, dos, tres.
Su cerebro trabajaba. Estos al Hospital, o a la Enfermería. El resto…¡Martín García!
El suboficial anotaba. El oficial hablaba con otro, un teniente de navío. Los reclutas se miraban… El oficial se volvió a la "tropa": - Estudiantes de farmacia ¡al frente! - . Nadie se movió. - Idóneos de farmacia o bioquímicos ¡Al frente! - . Ahora o nunca! Ahora o Martín García! Irracionalmente dio un paso al frente. Ya el suboficial le estaba tomando el nombre: Felipe Vega Reimil. La formación torpemente dio frente a su derecha y comenzó a alejarse…¿Hacia Martín García? Otro Suboficial lo llevó a un edificio donde otros le entregaron uniformes, sábanas, colchonetas, etc, etc, y un lugar y una cama para dormir…¡Cuando llegara la ocasión!

¡Vaya por aquí! ¡Vaya por allá! Haga esto, aquello no!

Órdenes de suboficiales y bromas de los marineros veteranos que se cortaron cuando conocieron que este recluta no lo era tanto porque se las habría aprendido casi todas en su anterior paso por la Marina, matizaron el día hasta que rendido estrenó su colchoneta.

¡Maldita sea! ¡Dos años! A pesar del cansancio no podía dormir. ¡Idóneo de farmacia! En que se había metido… De farmacia apenas si había oído nombrar el té de boldo…

- ¡Arriba! - ordenó el Suboficial. La voz lo arrancó del profundo sueño en que había caído.
- ¡Aquí!¡Allá! ¡Hagan esto! ¡Hagan lo otro!

Una hora después después estaba en la Farmacia. En ese mismo momento sus compañeros de ayer estaban en el Destacamento Martín García.

- Cómo te llamas? - la pregunta lo sacó de sus reflexiones.
- Felipe.
- Yo soy Enrique
- Y yo Mario.

Los conscriptos de la clase 1900, la anterior, lo recibieron bien. ¿De dónde sos? ¿De qué cuadro? La presentía…la venía venir…

- ¿Dónde trabajaste?
- …en el FC Oeste.
- Me refiero, ¿en qué farmacia?
- … en la de la enfermería del F.C.

La llegada del farmacéutico, un viejo oficial de Marina interrumpió el diálogo.
Apenas si lo miró cuando el conscripto, estudiante del último año de Farmacia y su brazo derecho le comentó que tenían un nuevo compañero con quien repartir los turnos de atención a la farmacia.
Se metieron juntos en el despacho al tiempo que Enrique le entregaba un lampazo y un balde diciéndole: - Vamos a limpiar. Así, pasó el primero y segundo día. El local comenzaba a brillar. Cada vez que alguien llegaba se metía de cabeza.

En la Farmacia de la Marina de Guerra
Con un Conscripto idoneo de Farmacia
Compañeros de la Marina de Guerra
Cintas de la Gorra de Marinero. El Nombre Bahia Blanca corresponderia a un Destacamento u Oficina porque Felipe nunca estuvo en esa ciudad
Cintas de la Gorra de Marinero.
Cinta del Servicio de Radiotelegrafos
Vida Laboral

Empezo su vida laboral desde muy chico. Ya a los 12 años, al terminar la primaria, fue a trabajar como correspondia a la epoca: ayudar con el sueldo a la manutencion de lo numerosas que eran las familias.

Las Mujeres ayudaban a la madre en la casa y los hombres salian a trabajar y entregaban lo ganado al padre. De ahi es la frase "los bebes vienen con un pan debajo del brazo", que actualmente en pleno siglo 21 se ha desvirtuado totalmente, por cuanto los hijos no contribuyen en nada al patrimonio familiar, sino que mas bien son una fuente de despilfarro y gasto permanente.

Muy pronto, entro a estudiar como radioseñalero en la Marina de Guerra y despues como radiotelegrafista. Posteriormente, comenzo a trabajar en los Ferrocarriles, segun sus propias palabras extraidas de una carta : "en el ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, donde vengo actuando ininterrumpidamente, desde el 29 de setiembre de 1919, hasta el 31 de enero de 1949".

Es decir 30 años de servicios en los Ferrocarriles. El comenzo trabajando como Radioseñalero y finalizo como Jefe de Personal

Cuenta la tradicion oral que ya a los 15 años por su capacidad y velocidad mental, era Jefe de Radiotelegrafistas con un grupo de civiles adultos, bajo su mando en la Marina. Segun textuales palabras del hijo, Oscar Vega Balzarini "Ya a los quince años era encargado de la Oficina de Telégrafos en una estación teniendo bajo su dependencia a dos telegrafistas de alrededor de 40 años. Ello debido a su capacidad técnica y a su responsabilidad en el trabajo"

Aqui vemos la transcripcion del documento donde ingresa como radioseñalero:

Nombramiento de Felipe Vega Como Radioseñalero de la Marina de Guerra.

DEPARTAMENTO DE MARINA - DIRECCIÓN GENERAL DEL PERSONAL - DIVISIÓN ESCUELAS Nº de matrícula

ESCUELA de Radioseñaleros

CONTRATO de (I) Vega Felipe
Nacido el (2) 8 de octubre de 1901 en (2) Capital General hijo de (3) Juan Felipe y de (4) María Reimil.
Domicilio del padre Mendez de Andes 874-Capital. Domicilio de la madre idem.

ENROLAMIENTO: Distrito Militar ……………… Matrícula ………………

RECONOCIMIENTO MÉDICO
FILIACIÓN
Talla: ……………………………………… 1.m 77.ctm. color de la piel: blanca
Peso: ……………………………………… Kg. 69.- ojos: pardos
Circunferencia toráxico: ………… 0.m 84.ctm. nariz: recta, mediana
Ensanchamiento toráxico: ……… 0.m 06., seña particular: cicatriz herida continua cara lado derecho.
Capacidad respiratoria: …………… cc. 2400

Felipe Vega
Firma del reconocido

Estando ya trabajando para los Ferrocarriles, le llego el turno de la Conscripcion como era usual a los 21 años.

El Trabajo era conservado mientras el recluta ingresaba a las filas por sorteo de la Conscripcion, de la cual intento zafar a traves de un abogado; pero salio mal y fue enrolado de todos modos. Posteriormente a su Vida en la Conscripcion, retorno a su actividad como empleado del Ferrocarril.

Anecdotas de su Vida Laboral en los Ferrocarriles

Cuando los FFCC eran ingleses (hasta 1947) el actual FC San Martín, se llamaba "FC de Buenos Aires al Pacífico", y con el tiempo simplemente "FC Pacífico".

Por la época de esta anécdota mi padre era empleado de la Oficina de Personal. Esta tenía su edificio en la vieja estación Palermo (la cual es la actual estación de Cargas que se encuentra en el mismo plano de la Avenida Juan B. Justo, sobre la playa de maniobras que limita la Avenida Santa Fé.

Posteriormente en los años 1940 se trasladó a sus actuales oficinas que están en el primer piso del edificio cuyo frente da a la Av. Santa Fé, entre Av. Juan B Justo y la calle Oro).

Anecdota "Los muertos que mueren 2 veces"

Escrita por Oscar Vega Balzarini

Siendo muy jovencito, mi padre, se inició como telegrafista en el F.C.O (Ferrocarril Oeste Actual Ferrocarril Sarmiento). Su destino fue el interior del país.

Ya a los quince años era encargado de la Oficina de Telégrafos en una estación teniendo bajo su dependencia a dos telegrafistas de alrededor de 40 años. Ello debido a su capacidad técnica y a su responsabilidad en el trabajo.

Tiempo después rindió los exámenes correspondientes y obtuvo su ascenso a "Auxiliar de estación" y junto con ello se destinó a la estación de Gral. Viamonte (50 km al sur de la ciudad de Junín) en el Centro de la provincia de Bs. As.

Estoy hablando alrededor de 1919. Por ese entonces la actual ciudad no era más que un pueblito cuya estación ferroviario daba salida a la producción agrícola-ganadera de la zona circundante.

Mi padre tenía por entonces menos de veinte años y dormía en la misma estación. Su función equivalía a la de segundo jefe de estación, y como tal debía permanecer en servicio en oportunidad en que pasasen los trenes nocturnos, tanto de pasajeros como de carga. Esto además de las funciones durante el turno diario.

Una noche, alrededor de las 2 de la mañana una hora después que pasara un tren de carga que allí no se detenía, se encontraba durmiendo sobre el mostrador de la oficina a la espera del próximo tren que pasaba alrededor de las seis de la mañana.

De improviso fue despertado por el estampido de dos balazos disparados contra el techo de la oficina. El brusco despertar lo enfrentó con un hombre alto y fornido, con botas, bombachas y un pincho sobre los hombros.

_¡Despertate chiquilín! ¡Vos durmiendo y el tren acaba de atropellar a un paisano! Era el comisario del pueblo.

Este personaje era el dueño del pueblo y para serlo, como todos los que lo eran en aquella época, era por sobre todo un político. Como tal había sido nombrado comisario y por serlo era respaldado absolutamente. Se sabía que anteriormente había sido comisario en Rosario, de donde le habían aconsejado alejarse lueg de que matara a un hombre.

_"¡Seguime!" -y salió de la oficina escoltado por dos guardaespaldas.

Mi padre lo siguió sin poder responder nada. Caminaron por las vías y los faroles a kerosene iluminaron un cuerpo que había sido cortado por el tren. Dándose vuelta hacia mi padre, el comisario gritó.

_"Corré a llamar al farmacéutico, para que haga el certificado y te quedás en la estación."

Así lo hizo mi padre. Además despertó a su jefe de estación para que hiciera las comunicaciones a las autoridades ferroviarias y lo ayudó a labrar las actuaciones que indicaban los reglamentos de la empresa para casos como este.

Al día siguiente al occiso lo habían sacado de las vías y se lo enterró esa mañana en el cementerio del pueblo. El farmacéutico hizo el certificado de defunción y el mundo siguió andando. Como lo hizo ese tren que pasó cuyo maquinista no oyó el grito de la persona que supuestamente atropelló.

Sencillamente no lo oyó porque los muertos no gritan… Esa persona había muertos horas antes de un palazo o de varios que recibió en la cabeza por haberse atrevido a ganarle un juego de cartas por dinero al comisario del cuento.

Anecdota de los Cigarrillos "Condal"

En aquella vieja estación (Oficina de Personal) se desempeñaba como ordenanza un gallego que era el centro de las bromas de los empleados de aquella oficina. El pícaro español aceptaba de buen grado la situación por cuanto ello le permitía explotar en su favor a la misma.

Así era que en el mismo centro de control de la disciplina como es una oficina de personal, el firmaba diariamente que había tomado servicio a las siete de la mañana, que era la hora en que debía comenzar sus tareas de limpieza, cuando en realidad lo hacía pocos minutos antes de las ocho que era la hora en que entraban todos los jefes y empleados de la oficina.

Además él preparaba té que vendía al mismo personal, violando sus tareas específicas y por supuesto en detrimento de las mismas.

Soportar las bromas era el costo que debía afrontar para que la oficina que conocía lo anteriormente relatado, se lo permitiese en un pacto implícito que su picardía había sabido manejar. El caso es que cierto día, Bustamante, uno de los empleados para más datos amigo de mi padre, llega luciendo un hermoso reloj de oro. Como es común, el conjunto de los empleados toman contacto con él para observarlo y admirarlo o envidiarlo.

Como es de suponer el gallego del cuento también anduvo por ahí haciendo sus "sociales". Por ese entonces una marca de cigarrillos, "Condal", buscaba captar un mayor porcentaje del mercado. Para ello obsequiaba un reloj de oro a quien presentase una serie de números que iban del uno al veintiocho.

En cada paquete de cigarrillos venía un número. La serie era relativamente fácil de conseguir con excepción del número siete. Este venía firmado de puño y letra por Sanjurjo quien era el dueño de la fábrica como se comprende el sistema estimulaba la ambición y esta incrementaba el consumo de cigarrillos "Condal".

Nuestro gallego ambicionaba obtener uno de los relojes de oro. Por entonces ya había coleccionado varias decenas de series de números, pero nunca lograba ninguna de los siete que pudieran completarla. Verlo al gallego contemplando el reloj de Bustamante y rememorar el repetido cuento de aquel sobre sus luchas y caminatas cambiando de kiosko de cigarrillos con la esperanza de obtener "su" siete, fue todo uno en la mente de Arbia, amigo de mi padre (y posteriormente mi padrino). Así se tramó la broma:

1. Bustamante diría que lo había ganado en "Condal". 2. Arbia diría que aquello no era cierto. Que la realidad era que el "siete" se lo había dado Vega, cuya hermana que trabajaba en "Condal", y se lo había conseguido. 3. Si el gallego picaba, se seguiría con la broma según las circunstancias.

Los pasos 1 y 2 sucedieron según lo planeado. Fue entonces cuando el gallego tomó la decisión. Se apersonó a mi padre y le dijo de improviso:

- "Sr. Vega, si UD. Me consigue un "siete"como el que le dio al Sr. Bustamante yo le doy tres meses de té sin cobrarle nada". - dijo el gallego, impulsado por la ambición de conseguir el reloj de oro.
- "Pero de dónde has sacado que yo pueda conseguírtelo…" - "Vamos Sr. Vega, que yo sé que su hermana trabaja en Condal…" - "Pero sinvergüenza, como te atreves! Te exijo que me digas inmediatamente quien te ha dicho semejante cosa!".
- "Sr. Vega, yo no me acuerdo…, lo oí por los escritorios cuando servía té… Perdone Sr. Vega".
- "Bueno, que sea la última vez que vayas por ahí corriendo chismes, que yo no me vaya a enterar".

Allí terminó la conversación, retirándose el ordenanza acosado por la ambición, la duda si le estaban negando la verdad de una hermana que conseguiría el ansiado "siete". Fue así que al día siguiente vuelve a la carga.

- "Sr. Vega…si yo le digo quien me dijo lo de su hermana, ¿Ud. Me consigue el Siete?"

Luego de la imaginable teatralización que realizó mi padre para ambientar la escena, le contesta: - "Está bien, decime quien fue y yo te consigo el número… A ese tipo le voy a romper el alma!". A pesar del temporal que presagiaba la respuesta la ambición del personaje pudo más y respondió: - "El Sr. Arbia".

Fue entonces que mi padre le dice: - "Seguime" - y repite lo mismo al pasar al lado de Arbia, mientras se dirigía al baño. Al llegar allí lo encara a Arbia: - "Así que vos andás diciendo lo de Sanjurjo? Tomá!" - y le da un cachetazo.

Arbia, captando la "circunstancia", se dio vuelta hacia el gallego y a su vez le da un cachetazo, mientras sale del baño siguiendo a mi padre, le dice al supuesto causante del lío: - "Así aprendés a cerrar el pico!". Pero la cosa no termina ahí. Días después el pícaro gallego se presenta a reclamar el cumplimiento del contrato. - "Sr. Vega, ¿se acordó de pedirle a su hermana el "siete"?". - "No te preocupes, eso está en camino".

En la oficina había un compañero cuyo "hobby" era imitar firmas. Como es de imaginar a partir de un verdadero número 17 de la serie "Condal", se realizó un "siete" borrando el uno y colocando en ese lugar la firma de Sarnjurjo, dueño de la fábrica de cigarrillos. A los pocos días el gallego rebosante de alegría se traslada, con el mencionado número falsificado a retirar "su reloj".

Cuenta la leyenda que el empleado de la fábrica "Condal", captando que era una broma, trató de hacersélo comprender preguntándole: "¿De dónde lo sacó?". El gallego respondió que en un atado de cigarrillos.

"¿Pero Sr., quien le dio este número?".
El gallego se mantenía: - "Nadie, lo saqué en un atado".

Por último, el empleado no tuvo más salida que decirle al empecinado gallego que había sido víctima de una broma. Y que por esa razón no le podía entregar el reloj. El gallego retomó su trabajo al día siguiente. Pero las cosas no podía dejarlas así… -

"Sr. Vega, yo le voy a contar a Mister Noonan lo que ustedes me hicieron".

Mister Noonan era el Gerente de Personal del Ferrocarril y el gallego limpiaba y ordenaba su oficina diariamente. La broma podía tener consecuencias para todos los bromistas y aún para el embromado. Así lo comprendió éste cuando le llegó la réplica: - "Ni se te ocurra, porque te voy a romper el alma".

Otro decía: - "Mister Noonan se va a enterar que diariamente firmás una hora después de la que te corresponde".

Y otra: - "Además que vendés té en la oficina".

El gallego era pícaro… Nunca se supo si Mister Noonan se divirtió mucho imaginándose al gallego reclamando el reloj en las oficinas de "Condal", o imaginando los "agregados" que haría al té que serviría a los bromistas…

Felipe Vega y el Futbol
1931 - Sus Compañeros de Ferrocarril y el equipo de Futbol - En esa epoca Felipe era de River - Luego seria de Independiente. Fue un fanatico del futbol toda su vida, pero no iba a la cancha

 

En el Ferrocarril Pacifico 27-Feb-1921 - Estacion General Viamonte - Provincia de Buenos Aires
Compañeros del FFCC en Mendoza 1927
Compañeros del FFCC en Mendoza 1927
Asado con Compañeros de Trabajo del FFCC
Compañeros del Equipo de futbol e hijos en el Rio - 1931-1

Compañeros del Equipo e hijos en el Rio - 1931-2

8 de Agosto de 1937 - Almuerzo Anual
8 de Agosto de 1938 - Almuerzo Anual
Jefatura de Trafico en Pleno. A la izquierda sentado Coco Arvia, intimo amigo de Felipe Vega
1937 Almuerzo Anual
1937 - Felipe Vega
6 de marzo de 1937 - Asado con amigos

Estacion Cacheuta, Mendoza hacia 1940

Estacion Cacheuta, Mendoza hacia 1940 - 2
Felipe y un amigo en la Decada del 30
Fotografias en el Ferrocarril
Arriba Revista del Ferrocarril - Homenaje al Administrador Ingles de los Ferrocarriles - Toda la Plana Mayor
Demostracion de homenaje al Sr. Chavel - 26 de Junio de 1938
Plana Mayor del Ferrocarril Pacifico - 2 de Mayo 1938
Plana Mayor del Ferrocarril Pacifico - Homenaje al Ingles a Cargo del ferrocarril 3 Abril 1940
Nombramiento como Jefe de Personal del Ferrocarril Pacifico

Al Centro Felipe Vega como Jefe de Personal